Por: Psic. Mónica Urdapilleta Nunca me había costado tanto trabajo escribir un artículo. Plasmar en una hoja lo que pienso sobre “ser mujer” me resulta un verdadero reto. Gracias a Dios una gran amiga y compañera de trabajo me hizo llegar un correo electrónico por motivo del día de la mujer el cual quiero compartir para al final agregar lo que en pocas palabras quiero transmitir:

Quién es tú mamá ?
Mamá es esa señora que lleva en el bolso un pañuelo con mis mocos, un paquete de toallitas, un chupete y un pañal de emergencia. Mamá es ese cohete tan rápido que va por casa disparado y que está en todas partes al mismo tiempo. Mamá es esa malabarista que pone lavadoras con el abrigo puesto mientras le abre la puerta al gato con la otra, sosteniendo el correo con la barbilla y apartándome del cubo de basura con el pie. Mamá es esa maga que puede hacer desaparecer lágrimas con un beso. Mamá es esa forzuda capaz de coger en un solo brazo mis 15 kilos mientras con el otro entra el carro lleno de compra. Mamá es esa campeona de atletismo capaz de llegar en décimas de segundo de 0 a 100 para evitar que me descuerne por las escaleras. Mamá es esa heroína que vence siempre a mis pesadillas con una caricia. Mamá es esa señora con el pelo de dos colores, que dice que en cuanto tenga otro huequito, sólo otro, va a la estética. Mamá es esa cantante que se inventa las canciones más tontas que me hacen reír y bailar. Mamá es esa chef que es capaz de hacerme una cena riquísima con dos tonterías que quedaban en el refri porque se le olvidó comprar, aunque se quede ella sin cena. Mamá es ese médico que sabe con sólo mirarme si tengo fiebre, cuánta, y lo que tiene que hacer. Mamá es esa economista capaz de ponerse la ropa de hace cientos de años para que yo vaya bien guapo. Mamá es esa cantante que todas las noches canta la canción más dulce mientras me acuna un ratito. Mamá es esa sonámbula que puede levantarse dormida a las 4 de la mañana, mirar si me he hecho pis, cambiarme el pañal, darme jarabe para la tos, un poco de agua, ponerme el chupete, todo a oscuras y sin despertarse. Y eso no es todo… además trabaja fuera de casa. ¿La ves? Es aquélla, la más guapa, la que sonríe.
Si en el mundo a lo largo de los años, ser mujer ha sido igual a ser mamá, entonces ser mujer es una gran responsabilidad, un gran don y un gran reto. Pero no se nos olvide que ser mujer es mucho más que ser mamá, porque entonces nosotras mismas nos podemos abandonar y de esa manera transmitir que vivimos para los otros y que lo que nosotros necesitamos no importa. No se nos olvide que ser mujer puede abarcar muchas cosas más: trabajar en algo que nos guste, ser pareja, ser amiga, ser deportista, ser artista… y lo más olvidado: ser una persona que siente, piensa, requiere descansar y divertirse, y también necesita a los demás.
Antes de querer que el mundo reconozca lo que somos, es importante que nosotras lo hagamos. ¿De qué nos sirve que el 8 de marzo sea el día de la mujer si los demás días olvidamos lo maravilloso de serlo? Si queremos que los demás nos valoren, empecemos por valorar todo lo que somos y podemos ser. Y por supuesto, reconocer y valorar lo que implica para el otro ser hombre. Tal vez de esta manera la lucha de poder termine y el trabajo en equipo comience.
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