lunes, 4 de abril de 2011

¿El amor de los padres es incondicional?

Por: Psic. María de los Ángeles Ibarra Gori.

Al convertirnos en padres la vida cambia, y se abre una nueva perspectiva en nuestras vidas por la presencia de un ser pequeño que depende absolutamente de nosotros. Ser madre significa abrirse al amor y a la renuncia, al tiempo propio para mostrar a ese pequeño ser lo que es la vida. Esto implica iniciar una existencia que depende de nuestra dedicación, atención, constancia y entrega amorosa.

¿Nos hemos preguntado, qué tan importantes son estos cuidados iniciales que dan sostén y proporcionan el cimiento de la estructura de personalidad de ese futuro ser?

¿Y que decir del padre, que con su acompañamiento sostiene a la madre para que pueda dedicarse a su hijo, apoyando así su maternidad?

¿No es esta una entrega amorosa incondicional? Y la historia sigue, y la entrega amorosa continúa aunque diferente. Los padres con nuestra presencia nos convertimos en un muro contensor, que con su exigencia cariñosa sostiene los altibajos de la adolescencia, las depresiones, las rabietas y los arranques. Porque nuestro yo interno sabe que son pasajeros, pero indispensables para la formación de una identidad propia. He aquí la mayor manifestación de amor como padres.

¿Cómo entender, cómo sobrellevar a ese hijo que de repente se torna desconocido, cómo vivir con ellos ese tiempo -sin tiempo- que ellos viven?

El qué hacer surge constante, el pararlos sin acabárnoslos, ¿Cómo respetarlos y al mismo tiempo poner límites? Son muchas preguntas que vienen de nosotros mismos, que solo la esperanza y nuestro amor de padres puede sobrellevar. Ya pasamos por la infancia y por la niñez, ya pusimos las bases bien o mal puestas. Ahora en la adolescencia nuestros hijos retoman su historia y nos la regresan a nuestras manos mostrando nuestros errores para darnos la oportunidad de corregirlos. Y es ahí en donde el amor de padres nos permite asumirlos con humildad para corregirlos, y así apoyar a nuestros hijos en el pasaje de esa difícil etapa que se llama adolescencia. Solo así ellos podrán con el tiempo ingresar a la vida adulta de una manera más o menos sana y nosotros como padres podremos respirar con tranquilidad.

¿No es verdad que el amor de nosotros como padres debe ser incondicional?

¿Por qué hasta mi cuerpo siente cuando me enamoro?

Por L.N. Ana Sofía Peralta Ponce N.C.

Se acerca el 14 de Febrero Día de San Valentín, desde que comienza el mes vemos en los aparadores de las tiendas y en los anuncios de la televisión (entre miles de lugares más) corazones, flores y regalos; se nos ofrecen muchos productos desde los detalles más sencillos como: chocolates, brownies, arreglos florales, hasta los más caros como anillos, collares, algunas prendas de ropa etc… Todos queremos tener a un ser amado (que de preferencia no sea familiar) con quien pasar este día lleno de “AMOR”, pero alguna vez te has preguntado qué pasa en nuestro cuerpo cuando sentimos o creemos sentir amor….

Algunas corrientes psicológicas han llegado a la conclusión después de sus investigaciones de que cada persona crea en su mente un mapa que describe las características de su futura pareja, estas características son tomadas de diferentes personas como familiares, amigos o simplemente alguien que haya dejado alguna “huella” en la vida de esa persona. Se dice que este mapa se crea entre los 5 y los 8 años de edad.

Cuando un día vamos caminando por la calle, o estamos en una reunión social y de repente aparece una persona que cumple con la mayoría de estas características, se desencadenan una serie de reacciones químicas y descargas eléctricas en nuestro cuerpo. Los primeros neurotransmisores que se activan son la adrenalina y noradrenalina (producidos por las glándulas suprarrenales de los riñones) y entonces comenzamos a sentir el corazón acelerado y por qué no hasta lo escuchamos, poco a poco nuestro sistema nervioso autónomo transmite al resto de nuestro cuerpo a través de los nervios ese sentimiento o impulso de “amor” nuestra temperatura corporal aumenta como si tuviéramos fiebre, nos ponemos rojos y comenzamos a sudar. Todo el cuerpo está en alerta. El cerebro produce un compuesto llamado feniletlamina, ésta a su vez da lugar a tres neurotransmisores más: la dopamina (responsable de la capacidad de desear algo), norepinefrina y la oxitocina (mensajero del deseo sexual) es por eso que cuando uno está enamorado podemos pasar interminables noches en vela hablando por teléfono o viendo las estrellas con nuestra pareja sin sentir cansancio. El efecto de la feniletlamina dura de 2 a 3 años, por lo que una vez transcurrido este tiempo llegamos a una nueva etapa llamada de pertenencia en donde encontramos un amor ya no tan pasional y arrebatado sino un amor que transmite seguridad, tranquilidad, estabilidad y paz.

Ojalá y en estos tiempos en que la cultura es desechable y en donde algunas veces solo buscamos un “amor” para festejar un día al año, nos tomemos un tiempo para entender que amar involucra mucho más seguir un mapa mental y dejarme llevar por una serie de reacciones químicas, involucra respeto, cuidados, comunicación, sinceridad porque lo químico se termina pero los sentimientos perduran para toda la vida.

Por favor dame fuerza…!!


Por: L.N. Ana Sofía Peralta Ponce N.C.

Por fin llego el fin de año y con él todas las celebraciones, comienzo con el día 12 de Diciembre en el que se festeja a la Virgen de Guadalupe donde más bien parece que festejos el inicio de las tan esperadas posadas de cada fin de semana, en donde busco cualquier pretexto para juntarme con mis amigos a comer ponche, buñuelos, tamales y atole entre otros muchos antojitos que me hacen empezar a pensar en mis propósitos de Año Nuevo, sobre todo cuando ya me quedan apretados los pantalones o se abre el botón de aquella blusa que se me veía tan bien.

Pero, ¿Cuál es el problema? el primero de enero sin falta comienzo la dieta –Me digo- claro, seria horrible ver a la familia, amigos y compañeros comiendo de todo y yo tener que restringirme de algo.

Entonces llega el tan esperado día, tengo listos mis 12 propósitos que (más bien parecen deseos), dan la primera campanada y empiezo a atragantarme las uvas –peor, tienen semilla- ya son las 12 y solo tengo 12 segundos para comerme todo ese mundo de fruta y que se haga realidad todo lo que he prometido. Termino por fin con semejante hazaña y me digo: Ahora si ya me voy a poner a dieta, pero a partir del día 3 de enero es lunes y así comienzo con el inicio de la semana, hoy vamos a disfrutar la cena, la convivencia con los amigos y voy a comer bien y no quedarme con ganas de nada porque voy a durar bastante tiempo con mi régimen.

Hoy es día 3 de Enero, después del trabajo llegue de pagar la inscripción en el gimnasio y hasta salí ganando porque tienen una promoción en donde de una vez pagué para todo el año baratísima! Hice el pago y mágicamente me siento más delgada y con más energía.

Ya han pasado 4 días desde que comencé a llevar a cabo este propósito que cada año es parte de mis 12 deseos, hoy es día 7 de Enero de los Santos Reyes y me han invitado a comer rosca -es la tradición-, estoy reunido de nuevo con compañeros, amigos y la familia y claro como me he portado tan bien me la merezco con un poquito de chocolate caliente –de preferencia con leche light- entonces escojo el pedazo mas azucarado o con la fruta seca que más me gusta y zaz!! Me ha salido el monito lo que significa que el día de la Candelaria me tocan los tamales….!!!

Es ahora cuando veo que esto es un circulo que no para. Celebraciones, reuniones, juntas siempre va a haber y me debe de quedar claro que la fuerza de voluntad implicar ser fieles a nuestros deseos y propósitos a pesar de cualquier situación, invitación o tradición, que de mi depende hacer un verdadero cambio y no solo se trata de voltear al cielo y pedir: Por favor dame fuerza…!!!!

Propósito de año nuevo: ser muy delgada y... ¿ser muy feliz?

Por: Psic. Mónica Urdapilleta

La época navideña ha quedado atrás: las posadas, los regalos, las pastorelas... y los buñuelos, dulces, ponche, pavo, etc., etc., etc. Muchos recuerdos quedan en nuestra mente, pero también ciertos kilos que nos suelen estorbar.

Es entonces que empieza la preocupación por bajar de peso y se establece el famoso “propósito de año nuevo” que consiste en ir al parque a correr, entrar a un gimnasio y hacer una dieta para poder ser muy delgada.

Es cierto que es importante que nuestro cuerpo tenga un peso adecuado, pero desgraciadamente con tal de tener una figura delgada, muchas veces en lo último en lo que nos fijamos es en tener una buena alimentación.

Es muy importante pedir asesoría a una nutrióloga calificada que nos ayude a bajar de peso sin descompensar nuestro organismo. Una buen nutrióloga no es aquella que nos baja de peso de manera rápida, sino la que nos da un plan de alimentación que permite que nuestro organismo esté sano y llegue a un peso sano.

Existe el riesgo de que con el afán de adelgazar rápidamente dañemos nuestro organismo con productos promovidos como “naturales o inofensivos”, de los cuales se conocen, años después, sus efectos secundarios. Así fue el caso de la Sibutramina, medicamento retirado de nuestro país por haberse encontrado como consecuencia de éste alteraciones cardiovasculares.

Por otra parte, obsesionarse con la baja de peso puede llevar al desarrollo de trastornos de la conducta alimentaria, los cuales pueden llevar a la persona a la muerte, como fue el caso de la modelo francesa Isabelle Caro, quien falleció el pasado 17 de noviembre, a sus 28 años, después de padecer la enfermedad por 15 años.

Si es tu deseo bajar los kilitos que subiste en navidad o los que subiste el año pasado, pide ayuda profesional a una nutrióloga quien además de darte un plan de alimentación seguramente te recomendará hacer ejercicio, tomar agua y equilibrar tu alimentación.

No te expongas, tu vida es muy valiosa como para perderla en un intento desesperado por alcanzar un peso o una talla.

¿Qué piensas cuando escuchas la palabra Navidad?


Por: Psic. Brenda Covarrubias

No es inusual que conozcamos a alguien que se entristezca durante las épocas navideñas, incluso nosotros podemos sentir nostalgia en algunos momentos. Existen varios factores que pueden influir en estos cambios de estado de ánimo, desde los efectos climáticos, biológicos, sociales, etc. A esta sección le atañe hablar de las causas y efectos de tipo psicológico y emocional. ¿Qué piensa cada uno de ustedes cuando escucha la palabra Navidad? Si le preguntamos a un niño, diferirá mucho de lo que piensa un adolescente y no digamos del adulto. Los niños aún prestan su escucha a las fantasías, los sueños y las idealizaciones. En muchos adultos algunas fantasías se han visto empañadas durante el crecimiento, y asociadas a otras que se van distanciando cada vez más del motivo y las intenciones de estas fechas.

Podemos afirmar que esta fecha es la fiesta más simbólica y significativa a nivel cognitivo, emocional y afectivo; no solo íntimamente, sino también universalmente hablando. Es decir, la Navidad convoca y reúne a una gran cantidad de familias, de fieles y de grupos sociales. Sospecho que esta es la razón por la que probablemente se conjugan gran número de sentimientos; extrañamos a los que se han ido, añoramos lo que no tenemos, anhelamos lo que aún no logramos, y entre lo más relevante: confirmamos nuestras pérdidas. Pero lo que lo hace más agudo y emotivo es que millones de mentes y corazones están y vibrando al unísono, coordinados en ese flujo de emociones, y en el espacio de una misma noche.

No olvidemos que esta fecha se trata de un Nacimiento. Así que; reconcíliense, busquen y abran lo necesario; pero no desentierren lo que ya está muerto.

¿Vivir o sobrevivir?

Por: Psic. Mónica Urdapilleta

Diciembre es un mes que nos lleva a la reflexión, tal vez porque termina un año y empieza otro. Me parece que es una buena oportunidad para meditar sobre la manera en que hemos vivido cada día del 2010.

Muchos de nosotros nos enfrentamos a situaciones muy difíciles y dolorosas, incluso tal vez todavía no salgamos de ellas. Desde la perspectiva occidental, estamos acostumbrados a vivir las crisis como algo desagradable, sin embargo valdría la pena aprender de la cultura oriental, donde la crisis es igual a oportunidad y crecimiento. A nadie le gusta tener problemas, pero si nos ponemos a analizar nuestra vida, gracias a muchos de los obstáculos que hemos logrado superar es que ahora somos unas personas con más recursos para salir adelante.

Tal vez algunos de ustedes reconozcan los siguientes nombres: Andre Agassi, Pete Sampras, Roger Federer, Rafael Nadal. Son grandes tenistas que han alcanzado muchos triunfos, reconocimientos y una gran fortuna. Sin embargo no llegaron a la cumbre con sólo desearlo. Quienes jugamos tenis sabemos que para lograr un buen golpe de derecha o revés se requiere de mucho entrenamiento. Quienes entrenan a nivel profesional saben que requieren de muchas horas de acondicionamiento físico y perfeccionamiento de sus golpes. Y quienes han alcanzado la fama saben que muchas veces perdieron, se cayeron, se lastimaron e incluso estuvieron a punto de darse por vencidos.

Ninguna persona, al menos en el planeta tierra, está exenta de vivir momentos de dolor. La clave está en superarlos y no instalarse en el sufrimiento y convertirse así en una víctima de la vida.

Independientemente de la historia que hayas vivido, sobre todo de los momentos dolorosos que hayas experimentado, la vida te da la oportunidad de vivir tu vida de una forma diferente. Pero como a veces no escuchamos ese mensaje, entonces la vida se encarga de mandarnos un mensaje mucho más fuerte a través de situaciones que nos llevan a reflexionar qué pasó para que llegáramos a esa situación.

Los seres humanos funcionamos con ciclos, así es que te invito a aprovechar el cierre de año y el inicio del 2011 para decidir si tomas o dejas la oportunidad que te da la vida de vivir de una manera diferente

Micronutrimentos=Macroresultados.

Por: L.N. Ana Sofía Peralta Ponce N.C.

Cada día es más común escuchar que alguien cercano o por lo menos conocido de nosotros está pasando por una depresión, estoy incluye a niños, adolescentes y adultos y no solo a los adultos mayores o ancianos.

Cuando una persona está pasando por un proceso de tratamiento de la depresión, puede verse beneficiada por unos componentes de los alimentos llamados micronutrientes que al ingerirlos en la dieta pueden ser una herramienta importante para favorecer la pronta recuperación, ya que si nuestro cuerpo está bien alimentado, física y funcionalmente nos vamos a sentir mejor.

Para lograr este objetivo se recomienda lo siguiente:

- Consume alimentos con altos contenidos de zinc como mariscos, frutas y vegetales. Este además de ayudarte a mantener tus uñas y cabello sanos promueven el crecimiento y ayudan con la regeneración celular.

- El calcio no solo ayuda a mantener los huesos y dientes sanos, también disminuye la fatiga y nivela la excitabilidad. Lo encontramos en la leche y sus derivados principalmente.

- En el caso del hierro nos ayuda a evitar la anemia y lo síntomas que esta origina. El hierro se encuentra en vegetales verdes, pero el de mejor calidad está en los alimentos de origen animal.

- El magnesio es un moderador de la excitabilidad muscular y nerviosa, se encuentra en pescados y verduras frescas.

- En cuanto al triptófano y la fenilalanina actúan como neurotransmisores; la colina ayuda también en la transmisión de los impulsos nerviosos. Estos se encuentran en cereales, carne, frutas y verduras.

- Vitamina C nos ayuda a combatir el cansancio y a elevar nuestro sistema inmunológico. Este famoso antioxidante está en frutas cítricas y verduras de color amarillo o rojo.

- El complejo B nos ayuda a que nuestro sistema nervioso funcione perfectamente está presente en casi todos los alimentos.

Así que ahora tienes otra valiosa razón para cuidar tu alimentación e implementar hábitos sanos a tu vida como el ejercicio, el consumo de agua simple y sobre todo tener un tiempo dedicado completamente a ti!

Depresión: “la Fractura del Alma”

Por: Brenda Covarrubias Aguayo

Actualmente términos como la depresión o la bipolaridad se utilizan de manera indiscriminada y excesiva por parte de la sociedad. Es muy común calificar a aquellos que nos parecen demasiado incomprensibles, sin motivaciones, sin sabor a la vida o malhumorados; como bipolares o deprimidos.

La depresión, el tema al que dedicamos el boletín de este mes, se ha posicionado dentro de las enfermedades con mayor número de afectados. No permitamos que la cantidad, empobrezca nuestra percepción ante la gravedad de esta enfermedad.

La depresión es una enfermedad ya que posee serias consecuencias:

- Incapacita a la persona.

- Se siente un gran vacío.

- Afecta el sueño y el hambre.

- Hay una pérdida de experimentar placer.

- Se presentan sentimientos de culpa y tristeza inexplicables.

Algo muy trágico es que estos síntomas son mal percibidos o peor aún: invisibles a los ojos de los demás.

No nos atreveríamos a enjuiciar o forzar a alguien para “reaccionar” o “moverse” cuando tiene una fractura y le enyesan un miembro del cuerpo. La depresión incapacita de igual manera; la diferencia es que, es el alma quien está fracturada.

Entendamos que los chiqueos, los “ánimos” y la pura fuerza de voluntad no son suficientes para sanar este estado. La persona deprimida debe someterse a un tratamiento psicoterapéutico –y en ocasiones apoyarse de medicamentos- para entender de donde proviene ese núcleo patógeno, y progresivamente ir sanando, recuperando y “construyendo” una nueva vida.

ANOREXIA. Una indigestión hacia la vida.

Por: Brenda Covarrubias Aguayo

Virginia Woolf –una famosa novelista inglesa- dijo una vez: “Uno no puede pensar bien, amar bien, dormir bien, si no ha comido bien”. Esta escritora, sufrió severas depresiones a lo largo de su vida. Me atrevo a sugerir que debido a su gran sensibilidad, y al mismo tiempo su intenso sufrimiento; con esta frase ella se está refiriendo al comer, no solamente a través de los alimentos.

Pensemos en lo siguiente. Cuando alguien nos resulta agradable o placentero utilizamos frases como: “Me caes bien”. Cuando vemos un bebé, es común escuchar un “Te voy a comer a besos” o “Me dan ganas de morderlo”.

En cambio cuando alguien nos es desagradable decimos que “No lo tragamos o que nos produce nauseas”. La intención, es mostrar como desde siempre hemos vinculado (inconscientemente) las emociones y los afectos, con el ingerir o expulsar.

Lo que más distingue a una persona que sufre anorexia, es su falta de apetito y un gran temor a subir de peso. El apetito se define como un impulso que nos lleva a satisfacer deseos o necesidades - no exclusivamente fisiológicas- que se sienten por medio del hambre. Lo contrario al hambre es la saciedad. Estas personas están “saciadas” de no-desear. O mejor dicho: de no-querer lidiar con algunas emociones y aspectos de su vida. Por lo tanto, ahora su vida se basa exclusivamente en relacionarse con los alimentos, las dietas, los productos para bajar de peso, las calorías, entre otros.

Si la comida es nuestra principal fuente para regular la energía de todo nuestro organismo; pensemos en que su mente y su cuerpo involuntariamente- rechazan esta energía. Es decir, no sienten hambre de re-cargarse de vida.

Una de nuestras labores como psicólogos, es que los pacientes comprendan qué los llevo a desplazar su relación con el mundo, con los otros y con ellos mismos, hacia una no-relación con la comida. Cada una de las especialidades que intervienen para la recuperación de esta enfermedad, harán que la persona vuelva a nutrirse de necesidades - mentales y nutricionales- hacia la vida.

Anorexia y Nutrición

Por L.N. Ana Sofía Peralta Ponce N.C.

Muchos pacientes son llevados a la consulta nutricional por papás, familiares o amigos que están preocupados porque su ser querido no está comiendo bien o lo que ellos consideran “suficiente”, Notan que está demacrado, sin energía, que duerme mucho y ha cambiado sus actividades sociales. Como todo esto creen que esta relacionado con la “mala alimentación” le piden al nutriólogo que le de una orientación al paciente para que sepa como combinar los alimentos, qué cantidades y cuántas porciones le corresponden al día, buscando que estén sanos y no tenga miedo de engordar.

En el mejor de los casos con esto es suficiente - desgraciadamente éstos casos son muy pocos-, durante la consulto y después de la evaluación clínica y antropométrica (toma de las circunferencias y pliegues de grasa corporales) se hace un diagnóstico y se le comunica al paciente los excesos o deficiencias que pueden llegar a afectar seriamente su estado de salud; pero ¿Qué pasa si con esta evidencia no basta para convencer al paciente de que necesita preocuparse por su cuerpo?, ¿Qué pasa si no entiende que esa perfecta estructura formada por huesos, músculos, órganos y piel entre otras miles de cosas más necesita de energía y materia prima para seguir funcionando? Y aun peor ¿Qué pasa si ni siquiera le interesa seguir viviendo?.

Cuando estamos cerca de una persona que creemos que padece anorexia, no debemos de quedarnos callados, ni esperar a que pase el tiempo para saber cuales fueron los resultados del tratamiento nutricional. Debemos entender que el tratamiento para estos pacientes es multidisciplinarlo y que cada día que pase cuenta mucho.

Éstas son algunas características fáciles de identificar en personas que padecen Anorexia:

· Disminución de los depósitos de grasa.

· Disminución de la masa muscular.

· Amenorrea (ausencia del periodo menstrual).

· Sequedad de piel.

· Cabello, fino, seco y quebradizo.

· Caída de cabello.

· Uñas amarillas y quebradizas.

· Deshidratación.

· Postura encorvada.

Hay cosas en la vida de las que no se puede dudar , pedir ayuda sobre todo cuando nuestra vida o la de otros está en peligro es una de ellas.

Nutrición en la Adolescencia


Por L.N. Ana Sofía Peralta Ponce N.C.

La adolescencia es una etapa de la vida que va entre los 11 y 19 años, se divide en dos fases: la adolescencia temprana 12 a 14 años y la adolescencia tardía 15 a 19 años. En esta etapa ocurren cambio físicos, sociales y psicológicos con el objetivo de transformar al niño en un adulto. La pubertad se encarga de describir los cambios físicos que harán que el futuro adulto tenga la capacidad de reproducirse. Hay que tener en cuenta que en esta etapa los adolescentes gana el 20% de la talla que van a tener como adultos (8 cm en la mujer y 10 cm en los hombres) y el 50% de peso. En el caso de las mujeres, durante la primera fase de la adolescencia, la ganancia de peso es de 2 Kg. por año. En los varones el peso va de 100 a 200 g. por año. Las necesidades energéticas de los adolescentes se calculan de acuerdo a la edad, sexo, peso, talla y actividad física (sedentaria, leve, moderada, alta). En México la herramienta que utilizamos para aprender como debe ser la distribución, las cantidades y las necesidades de los alimentos se llama “El Plato del buen comer”. Esta herramienta divide y describe los alimentos es tres grupos principales: suficientes cereales, leguminosas y pocas alimentos de origen animal y muchas frutas y verduras. Garantizándonos así siempre tener una alimentación adecuada. Las carnes aportan proteínas de buena calidad, hierro y zinc; necesarios para el crecimiento, el desarrollo del sistema inmunológico y para prevenir enfermedades como la anemia. La leche y quesos aportan vitamina D y calcio necesarios para la formación de huesos y dientes. La frutas y verduras son ricas en vitaminas y minerales, así como en fibra lo que nos asegura un correcto funcionamiento de tracto gastrointestinal. Los cereales (pan, arroz, pastas, etc.) nos aportan fibra, energía, vitaminas y minerales que nos van a permitir llevar a cabo todas nuestras actividades diarias. Las grasas nos ayudan a proteger nuestros órganos, tienen una relación estrecha con las hormonas y también nos aportan energía.

Una buena alimentación, junto con ejercicio y una adecuada ingesta de agua, nos garantizan el adecuado desarrollo y crecimiento de nuestros adolescentes.

¿Quién es tú mamá?

Por: Psic. Mónica Urdapilleta Nunca me había costado tanto trabajo escribir un artículo. Plasmar en una hoja lo que pienso sobre “ser mujer” me resulta un verdadero reto. Gracias a Dios una gran amiga y compañera de trabajo me hizo llegar un correo electrónico por motivo del día de la mujer el cual quiero compartir para al final agregar lo que en pocas palabras quiero transmitir:

Quién es tú mamá ?

Mamá es esa señora que lleva en el bolso un pañuelo con mis mocos, un paquete de toallitas, un chupete y un pañal de emergencia. Mamá es ese cohete tan rápido que va por casa disparado y que está en todas partes al mismo tiempo. Mamá es esa malabarista que pone lavadoras con el abrigo puesto mientras le abre la puerta al gato con la otra, sosteniendo el correo con la barbilla y apartándome del cubo de basura con el pie. Mamá es esa maga que puede hacer desaparecer lágrimas con un beso. Mamá es esa forzuda capaz de coger en un solo brazo mis 15 kilos mientras con el otro entra el carro lleno de compra. Mamá es esa campeona de atletismo capaz de llegar en décimas de segundo de 0 a 100 para evitar que me descuerne por las escaleras. Mamá es esa heroína que vence siempre a mis pesadillas con una caricia. Mamá es esa señora con el pelo de dos colores, que dice que en cuanto tenga otro huequito, sólo otro, va a la estética. Mamá es esa cantante que se inventa las canciones más tontas que me hacen reír y bailar. Mamá es esa chef que es capaz de hacerme una cena riquísima con dos tonterías que quedaban en el refri porque se le olvidó comprar, aunque se quede ella sin cena. Mamá es ese médico que sabe con sólo mirarme si tengo fiebre, cuánta, y lo que tiene que hacer. Mamá es esa economista capaz de ponerse la ropa de hace cientos de años para que yo vaya bien guapo. Mamá es esa cantante que todas las noches canta la canción más dulce mientras me acuna un ratito. Mamá es esa sonámbula que puede levantarse dormida a las 4 de la mañana, mirar si me he hecho pis, cambiarme el pañal, darme jarabe para la tos, un poco de agua, ponerme el chupete, todo a oscuras y sin despertarse. Y eso no es todo… además trabaja fuera de casa. ¿La ves? Es aquélla, la más guapa, la que sonríe.

Si en el mundo a lo largo de los años, ser mujer ha sido igual a ser mamá, entonces ser mujer es una gran responsabilidad, un gran don y un gran reto. Pero no se nos olvide que ser mujer es mucho más que ser mamá, porque entonces nosotras mismas nos podemos abandonar y de esa manera transmitir que vivimos para los otros y que lo que nosotros necesitamos no importa. No se nos olvide que ser mujer puede abarcar muchas cosas más: trabajar en algo que nos guste, ser pareja, ser amiga, ser deportista, ser artista… y lo más olvidado: ser una persona que siente, piensa, requiere descansar y divertirse, y también necesita a los demás.

Antes de querer que el mundo reconozca lo que somos, es importante que nosotras lo hagamos. ¿De qué nos sirve que el 8 de marzo sea el día de la mujer si los demás días olvidamos lo maravilloso de serlo? Si queremos que los demás nos valoren, empecemos por valorar todo lo que somos y podemos ser. Y por supuesto, reconocer y valorar lo que implica para el otro ser hombre. Tal vez de esta manera la lucha de poder termine y el trabajo en equipo comience.

¿Qué tan mujer te sientes en estos días?


Por: Psic Brenda Covarrubias

El día de la mujer despierta un significado y una emoción particular para cada mujer: un halago, un recordatorio, un día ordinario o incluso agresivo. Y es que ¿Qué es ser mujer? O ¿Qué me hace ser mujer? Las diferencias anatómicas, la apariencia, el comportamiento, los roles estereotipados, etc. son insuficientes para pesquisar esto. El ser mujer debe construirse, llevarse y sobretodo vivirse como una identidad psíquica o mental, la cual se crea desde el momento mismo de nuestro nacimiento, y de nuestras primeras experiencias. Estará teñida, en función de la forma en que fuimos vistas, deseadas o imaginadas. Muchas se han visto confundidas en esta identidad y han tratado de imitar a otras en esta búsqueda. Búsqueda que no tendrá solución, a menos que nos reconciliemos y saquemos a la mejor mujer que podemos. La mejor mujer ya está dentro de nosotras. Los seres humanos contenemos núcleos, actitudes y rasgos tanto femeninos como masculinos; existen momentos y situaciones en que dominara más una parte que la otra, y eso no nos hace menos mujeres u hombres. Así que dejemos la guerra de sexos y la competencia por ver quién es más apto para una función u otra.

¿Qué es ser mujer?

Por: Psic. María de los Ángeles

Ser mujer es uno de los retos más grandes que nos da la vida, nos lleva a descubrir un mundo impresionante de sorpresas y cambios constantes.

La mujer es un ser que se está formando y creando día con día, por eso es importante una apertura constante a las sorpresas que la vida nos presenta.

Ser mujer significa conjugar muchas cosas: inteligencia, ternura, sensibilidad, entrega a los demás como hija, como hermana, como novia, compañera, madre y porque no; profesionista. Todas tenemos una gran energía y esa fuerza que nos caracteriza para llevar a cabo tantas actividades como la vida nos demande y además tener tiempo para compartir con una pareja.

Uno de los privilegios más grandes, es tener la capacidad de crear una vida, de traer seres humanos al mundo y apoyarlos en su formación y crecimiento para que después ellos puedan volar solos y tener una vida propia, encontrando así su realización y felicidad.

Lograr todo esto se dice fácil, pero qué lucha y esfuerzo permanente demanda de las mujeres. Cuanto amor y lágrimas quedan en el camino recorrido.

Es por eso que debemos congratularnos con la naturaleza por el privilegio de haber sido mujeres, por constituir el eje sobre el cual gira la vida afectiva de la humanidad, ya que sin nosotras el mundo no existiría, vale la pena sostener a los hijos, luchar por sus parejas y desarrollar su propia vida.

¿Por qué soy mujer?

Por L.N. Ana Sofía Peralta Ponce N.C.

Las mujeres siempre hemos desempeñado un rol muy importante en nuestra sociedad, muchas veces este rol va de la mano con características físicas que en pasadas generaciones o porque no aún ahora nos dan más o menos “valor”; por ejemplo anteriormente se creía que una mujer de caderas anchas y grandes pechos sería muy buena para parir y amamantar niños por lo que los cuerpos voluptuosos llenos de curvas y anchas caderas eran muy atractivos para el género opuesto. Pero no todo el “valor” de la mujer consistía en esto, sino también en su capacidad para poder tener hijos varones que le dieran trascendencia al apellido paterno, así que cuando una mujer solo tenía hijos mujeres podía llegar a ser devaluada y repudiada por su esposo y su familia.

Los avances en la ciencia nos han permitido saber, que la capacidad para tener hijos sanos de una mujer no depende de pechos voluminosos ni caderas anchas y mucho menos depende de ella el sexo que los hijos vallan a tener, se sabe con seguridad que todos los seres humanos poseemos una carga genética heredada una parte de nuestra madre y la otra de nuestro padre, dentro de la cual está la determinación del sexo.

Un óvulo femenino siempre contiene un cromosoma X para la determinación de sexo, pero un espermatozoide masculino puede tener un cromosoma X o uno Y para la misma determinación, así que si dos cromosomas X se junta tenemos un bebe que será mujer y sin un cromosoma X y un Y se juntan tendremos un bebe varón.

En estos tiempos donde aún vemos discriminación para las mujeres por su capacidad de procreación, deberíamos de ponernos a pensar que lo de menos es si el bebe es mujer u hombre, sino darle un hogar donde los roles estén bien definidos y el respeto a la comunicación permitan un buen desarrollo social.