Por: Psic. Brenda Covarrubias. En lo referente al amor, todos hemos sido víctimas de frases como: “El amor llega el día que menos te lo esperas”, “Todos tenemos una media naranja”, “Lo que pasa es que probablemente no estás lo suficientemente abiert@”; entre otras. Y nos preguntamos: ¿qué es eso que tengo, que nadie me dice, y aleja a los demás?
La expresión de la media naranja proviene de un mito griego. Se dice que los seres humanos eran mitad masculinos y mitad femeninos. Por este motivo, se volvieron muy desafiantes con los dioses; quienes decidieron matar a los humanos. Después, Zeus propuso que sería mejor cortarlos por la mitad; de manera que siguieran existiendo y adorándolos. Y así, cada “hombre” y “mujer” tomaron caminos distintos. A pesar de esta separación, cada mitad conservó algún recuerdo de la otra, y es por esto que andamos en busca de esa media naranja. Hay mitos trágicos, conmovedores, aterrantes e inspiradores; y este en particular suena muy hermoso: Pensar que al igual que yo, hay otro alguien buscándome y esperando ser encontrado. Pero, ¿dónde buscarlo? y ¿cómo reconocerlo? De aquí se desprenden muchas dudas que reactivan algunos focos de nuestra personalidad: nos ponemos paranoicos, desesperados, obsesivos o tristes, tratando de localizar a ese otro. Lo que quiero compartirles en este artículo, y que se cuestionen, es lo siguiente ¿En dónde está este amor del que tanto se habla: cuando no reconocemos nuestra “autonomía”, nuestra capacidad de sostenernos sin depender de otros, de no renunciar a nosotros mismos y sobretodo: de no sacrificarnos? Créanme que si no partimos de esto, esta búsqueda será tortuosa y probablemente sin un éxito auténtico o pleno. Ya que, el amor –por paradójico que suene- también incluye el sabernos y concebirnos como seres incompletos. Una vez logrado esto, podremos dar, recibir, compartir e intercambiar esas dosis y esa emoción que nos hace delirar y sí compete exclusivamente al amor.
“Amar no es mirarse el uno al otro, es mirar juntos en la misma dirección” Antoine de Saint-Exupery
No hay comentarios:
Publicar un comentario