jueves, 14 de octubre de 2010

¿Tu hijo/a adolece?


Por: Psic. Brenda Covarrubias.
Erróneamente se cree que la palabra adolescencia tiene alguna raíz proveniente a: “que adolece”. Este vocablo deriva del verbo latino adolescere, que significa crecer o desarrollarse.
Sin embargo, si observan, o mejor aún: si pudieran recordar que se siente ser adolescente; lograríamos confirmarnos que sí es una etapa que duele. Duele no saber de dónde provienen los malestares y las caras largas. Duele no lograr darles una respuesta prudente o satisfactoria a nuestros padres; quienes sólo reclaman por nuestras irresponsabilidades, el continuo tedio, y que nuestro primer y último interés sean nuestras amistades.
En esta etapa una de las principales necesidades del adolescente es la búsqueda de una identidad. Esta búsqueda puede provocar angustias; ya que sus pensamientos están concentrados en los duelos por los que está atravesando. Los principales son: dejar un cuerpo infantil, probar distintos grupos sociales y culturales; que a veces llevan implicada más confusión y rechazo; y el duelo por no sostener el antiguo trato con nuestros padres. Si el adolescente no ha logrado encontrar aquellas figuras que puedan sostenerlo, corre el riesgo de formar “identidades negativas” ó malas influencias como comúnmente escuchamos. Esto, se da como resultado de que es preferible tener una identidad poco sana o inconveniente, a estar totalmente carente de una. Es por esto que los adolescentes fluctúan de una identidad a otra en breve tiempo y de una manera muy radical. El adolescente tiene una necesidad imperiosa y desesperante de ¡ya ser él mismo!
Cuando esto se ha logrado, los padres también deberán poco a poco y irse separando de ellos, tanto en el terreno físico como psicológico.
Sin olvida que los hijos siempre querrán -aunque lo nieguen- que los padres realicen sus funciones.

¿Me lo tomo o no me lo tomo?

Por: L.N. Ana Sofía Peralta Ponce N.C.
Un problema común al que nos enfrentamos los nutriólogos en la consulta es el consumo de bebidas alcohólicas de nuestros pacientes, ahí entramos en controversia porque muchos de ellos sienten que sin el alcohol no se podrán divertir o integrar igual con sus grupos y actividades sociales.

A continuación se presenta una tabla en donde se describen las calorías que contienen algunas bebidas alcohólicas, hay que tener en cuenta la cantidad y la unidad para sacar el total de mililitros consumidos y por lo tanto calorías totales de acuerdo a nuestro consumo.

1 jigger es igual a 30 ml.
En promedio un mililitro de alcohol tiene 7 kcalorias

Las calorías que aporta en alcohol se llaman calorías “vacías” porque no aportan ningún nutriente específico, almacenándose en nuestras células adiposas e incrementando nuestro porcentaje de grasa corporal.

Comparemos:
Si tomamos una “cuba” (Ron 60 ml + refresco de cola 240 ml) estamos consumiendo aproximadamente 138 calorías del ron más 105 calorías del refresco, lo que nos da un total de: 243 calorías.
Ahora, si me preparo un sándwich con dos piezas de pan (140 calorías), con 40 g de jamón de pavo (55 calorías), mayonesa y mostaza 1 ½ cditas (45 calorías), jitomate, lechuga y cebolla, estoy consumiendo un total de 240 calorías y esta preparación si me aporta nutrientes necesarios y me da saciedad.

Por lo tanto mi pregunta es: ¿Me lo tomo o no me lo tomo?.