lunes, 4 de abril de 2011

¿El amor de los padres es incondicional?

Por: Psic. María de los Ángeles Ibarra Gori.

Al convertirnos en padres la vida cambia, y se abre una nueva perspectiva en nuestras vidas por la presencia de un ser pequeño que depende absolutamente de nosotros. Ser madre significa abrirse al amor y a la renuncia, al tiempo propio para mostrar a ese pequeño ser lo que es la vida. Esto implica iniciar una existencia que depende de nuestra dedicación, atención, constancia y entrega amorosa.

¿Nos hemos preguntado, qué tan importantes son estos cuidados iniciales que dan sostén y proporcionan el cimiento de la estructura de personalidad de ese futuro ser?

¿Y que decir del padre, que con su acompañamiento sostiene a la madre para que pueda dedicarse a su hijo, apoyando así su maternidad?

¿No es esta una entrega amorosa incondicional? Y la historia sigue, y la entrega amorosa continúa aunque diferente. Los padres con nuestra presencia nos convertimos en un muro contensor, que con su exigencia cariñosa sostiene los altibajos de la adolescencia, las depresiones, las rabietas y los arranques. Porque nuestro yo interno sabe que son pasajeros, pero indispensables para la formación de una identidad propia. He aquí la mayor manifestación de amor como padres.

¿Cómo entender, cómo sobrellevar a ese hijo que de repente se torna desconocido, cómo vivir con ellos ese tiempo -sin tiempo- que ellos viven?

El qué hacer surge constante, el pararlos sin acabárnoslos, ¿Cómo respetarlos y al mismo tiempo poner límites? Son muchas preguntas que vienen de nosotros mismos, que solo la esperanza y nuestro amor de padres puede sobrellevar. Ya pasamos por la infancia y por la niñez, ya pusimos las bases bien o mal puestas. Ahora en la adolescencia nuestros hijos retoman su historia y nos la regresan a nuestras manos mostrando nuestros errores para darnos la oportunidad de corregirlos. Y es ahí en donde el amor de padres nos permite asumirlos con humildad para corregirlos, y así apoyar a nuestros hijos en el pasaje de esa difícil etapa que se llama adolescencia. Solo así ellos podrán con el tiempo ingresar a la vida adulta de una manera más o menos sana y nosotros como padres podremos respirar con tranquilidad.

¿No es verdad que el amor de nosotros como padres debe ser incondicional?

¿Por qué hasta mi cuerpo siente cuando me enamoro?

Por L.N. Ana Sofía Peralta Ponce N.C.

Se acerca el 14 de Febrero Día de San Valentín, desde que comienza el mes vemos en los aparadores de las tiendas y en los anuncios de la televisión (entre miles de lugares más) corazones, flores y regalos; se nos ofrecen muchos productos desde los detalles más sencillos como: chocolates, brownies, arreglos florales, hasta los más caros como anillos, collares, algunas prendas de ropa etc… Todos queremos tener a un ser amado (que de preferencia no sea familiar) con quien pasar este día lleno de “AMOR”, pero alguna vez te has preguntado qué pasa en nuestro cuerpo cuando sentimos o creemos sentir amor….

Algunas corrientes psicológicas han llegado a la conclusión después de sus investigaciones de que cada persona crea en su mente un mapa que describe las características de su futura pareja, estas características son tomadas de diferentes personas como familiares, amigos o simplemente alguien que haya dejado alguna “huella” en la vida de esa persona. Se dice que este mapa se crea entre los 5 y los 8 años de edad.

Cuando un día vamos caminando por la calle, o estamos en una reunión social y de repente aparece una persona que cumple con la mayoría de estas características, se desencadenan una serie de reacciones químicas y descargas eléctricas en nuestro cuerpo. Los primeros neurotransmisores que se activan son la adrenalina y noradrenalina (producidos por las glándulas suprarrenales de los riñones) y entonces comenzamos a sentir el corazón acelerado y por qué no hasta lo escuchamos, poco a poco nuestro sistema nervioso autónomo transmite al resto de nuestro cuerpo a través de los nervios ese sentimiento o impulso de “amor” nuestra temperatura corporal aumenta como si tuviéramos fiebre, nos ponemos rojos y comenzamos a sudar. Todo el cuerpo está en alerta. El cerebro produce un compuesto llamado feniletlamina, ésta a su vez da lugar a tres neurotransmisores más: la dopamina (responsable de la capacidad de desear algo), norepinefrina y la oxitocina (mensajero del deseo sexual) es por eso que cuando uno está enamorado podemos pasar interminables noches en vela hablando por teléfono o viendo las estrellas con nuestra pareja sin sentir cansancio. El efecto de la feniletlamina dura de 2 a 3 años, por lo que una vez transcurrido este tiempo llegamos a una nueva etapa llamada de pertenencia en donde encontramos un amor ya no tan pasional y arrebatado sino un amor que transmite seguridad, tranquilidad, estabilidad y paz.

Ojalá y en estos tiempos en que la cultura es desechable y en donde algunas veces solo buscamos un “amor” para festejar un día al año, nos tomemos un tiempo para entender que amar involucra mucho más seguir un mapa mental y dejarme llevar por una serie de reacciones químicas, involucra respeto, cuidados, comunicación, sinceridad porque lo químico se termina pero los sentimientos perduran para toda la vida.

Por favor dame fuerza…!!


Por: L.N. Ana Sofía Peralta Ponce N.C.

Por fin llego el fin de año y con él todas las celebraciones, comienzo con el día 12 de Diciembre en el que se festeja a la Virgen de Guadalupe donde más bien parece que festejos el inicio de las tan esperadas posadas de cada fin de semana, en donde busco cualquier pretexto para juntarme con mis amigos a comer ponche, buñuelos, tamales y atole entre otros muchos antojitos que me hacen empezar a pensar en mis propósitos de Año Nuevo, sobre todo cuando ya me quedan apretados los pantalones o se abre el botón de aquella blusa que se me veía tan bien.

Pero, ¿Cuál es el problema? el primero de enero sin falta comienzo la dieta –Me digo- claro, seria horrible ver a la familia, amigos y compañeros comiendo de todo y yo tener que restringirme de algo.

Entonces llega el tan esperado día, tengo listos mis 12 propósitos que (más bien parecen deseos), dan la primera campanada y empiezo a atragantarme las uvas –peor, tienen semilla- ya son las 12 y solo tengo 12 segundos para comerme todo ese mundo de fruta y que se haga realidad todo lo que he prometido. Termino por fin con semejante hazaña y me digo: Ahora si ya me voy a poner a dieta, pero a partir del día 3 de enero es lunes y así comienzo con el inicio de la semana, hoy vamos a disfrutar la cena, la convivencia con los amigos y voy a comer bien y no quedarme con ganas de nada porque voy a durar bastante tiempo con mi régimen.

Hoy es día 3 de Enero, después del trabajo llegue de pagar la inscripción en el gimnasio y hasta salí ganando porque tienen una promoción en donde de una vez pagué para todo el año baratísima! Hice el pago y mágicamente me siento más delgada y con más energía.

Ya han pasado 4 días desde que comencé a llevar a cabo este propósito que cada año es parte de mis 12 deseos, hoy es día 7 de Enero de los Santos Reyes y me han invitado a comer rosca -es la tradición-, estoy reunido de nuevo con compañeros, amigos y la familia y claro como me he portado tan bien me la merezco con un poquito de chocolate caliente –de preferencia con leche light- entonces escojo el pedazo mas azucarado o con la fruta seca que más me gusta y zaz!! Me ha salido el monito lo que significa que el día de la Candelaria me tocan los tamales….!!!

Es ahora cuando veo que esto es un circulo que no para. Celebraciones, reuniones, juntas siempre va a haber y me debe de quedar claro que la fuerza de voluntad implicar ser fieles a nuestros deseos y propósitos a pesar de cualquier situación, invitación o tradición, que de mi depende hacer un verdadero cambio y no solo se trata de voltear al cielo y pedir: Por favor dame fuerza…!!!!

Propósito de año nuevo: ser muy delgada y... ¿ser muy feliz?

Por: Psic. Mónica Urdapilleta

La época navideña ha quedado atrás: las posadas, los regalos, las pastorelas... y los buñuelos, dulces, ponche, pavo, etc., etc., etc. Muchos recuerdos quedan en nuestra mente, pero también ciertos kilos que nos suelen estorbar.

Es entonces que empieza la preocupación por bajar de peso y se establece el famoso “propósito de año nuevo” que consiste en ir al parque a correr, entrar a un gimnasio y hacer una dieta para poder ser muy delgada.

Es cierto que es importante que nuestro cuerpo tenga un peso adecuado, pero desgraciadamente con tal de tener una figura delgada, muchas veces en lo último en lo que nos fijamos es en tener una buena alimentación.

Es muy importante pedir asesoría a una nutrióloga calificada que nos ayude a bajar de peso sin descompensar nuestro organismo. Una buen nutrióloga no es aquella que nos baja de peso de manera rápida, sino la que nos da un plan de alimentación que permite que nuestro organismo esté sano y llegue a un peso sano.

Existe el riesgo de que con el afán de adelgazar rápidamente dañemos nuestro organismo con productos promovidos como “naturales o inofensivos”, de los cuales se conocen, años después, sus efectos secundarios. Así fue el caso de la Sibutramina, medicamento retirado de nuestro país por haberse encontrado como consecuencia de éste alteraciones cardiovasculares.

Por otra parte, obsesionarse con la baja de peso puede llevar al desarrollo de trastornos de la conducta alimentaria, los cuales pueden llevar a la persona a la muerte, como fue el caso de la modelo francesa Isabelle Caro, quien falleció el pasado 17 de noviembre, a sus 28 años, después de padecer la enfermedad por 15 años.

Si es tu deseo bajar los kilitos que subiste en navidad o los que subiste el año pasado, pide ayuda profesional a una nutrióloga quien además de darte un plan de alimentación seguramente te recomendará hacer ejercicio, tomar agua y equilibrar tu alimentación.

No te expongas, tu vida es muy valiosa como para perderla en un intento desesperado por alcanzar un peso o una talla.

¿Qué piensas cuando escuchas la palabra Navidad?


Por: Psic. Brenda Covarrubias

No es inusual que conozcamos a alguien que se entristezca durante las épocas navideñas, incluso nosotros podemos sentir nostalgia en algunos momentos. Existen varios factores que pueden influir en estos cambios de estado de ánimo, desde los efectos climáticos, biológicos, sociales, etc. A esta sección le atañe hablar de las causas y efectos de tipo psicológico y emocional. ¿Qué piensa cada uno de ustedes cuando escucha la palabra Navidad? Si le preguntamos a un niño, diferirá mucho de lo que piensa un adolescente y no digamos del adulto. Los niños aún prestan su escucha a las fantasías, los sueños y las idealizaciones. En muchos adultos algunas fantasías se han visto empañadas durante el crecimiento, y asociadas a otras que se van distanciando cada vez más del motivo y las intenciones de estas fechas.

Podemos afirmar que esta fecha es la fiesta más simbólica y significativa a nivel cognitivo, emocional y afectivo; no solo íntimamente, sino también universalmente hablando. Es decir, la Navidad convoca y reúne a una gran cantidad de familias, de fieles y de grupos sociales. Sospecho que esta es la razón por la que probablemente se conjugan gran número de sentimientos; extrañamos a los que se han ido, añoramos lo que no tenemos, anhelamos lo que aún no logramos, y entre lo más relevante: confirmamos nuestras pérdidas. Pero lo que lo hace más agudo y emotivo es que millones de mentes y corazones están y vibrando al unísono, coordinados en ese flujo de emociones, y en el espacio de una misma noche.

No olvidemos que esta fecha se trata de un Nacimiento. Así que; reconcíliense, busquen y abran lo necesario; pero no desentierren lo que ya está muerto.

¿Vivir o sobrevivir?

Por: Psic. Mónica Urdapilleta

Diciembre es un mes que nos lleva a la reflexión, tal vez porque termina un año y empieza otro. Me parece que es una buena oportunidad para meditar sobre la manera en que hemos vivido cada día del 2010.

Muchos de nosotros nos enfrentamos a situaciones muy difíciles y dolorosas, incluso tal vez todavía no salgamos de ellas. Desde la perspectiva occidental, estamos acostumbrados a vivir las crisis como algo desagradable, sin embargo valdría la pena aprender de la cultura oriental, donde la crisis es igual a oportunidad y crecimiento. A nadie le gusta tener problemas, pero si nos ponemos a analizar nuestra vida, gracias a muchos de los obstáculos que hemos logrado superar es que ahora somos unas personas con más recursos para salir adelante.

Tal vez algunos de ustedes reconozcan los siguientes nombres: Andre Agassi, Pete Sampras, Roger Federer, Rafael Nadal. Son grandes tenistas que han alcanzado muchos triunfos, reconocimientos y una gran fortuna. Sin embargo no llegaron a la cumbre con sólo desearlo. Quienes jugamos tenis sabemos que para lograr un buen golpe de derecha o revés se requiere de mucho entrenamiento. Quienes entrenan a nivel profesional saben que requieren de muchas horas de acondicionamiento físico y perfeccionamiento de sus golpes. Y quienes han alcanzado la fama saben que muchas veces perdieron, se cayeron, se lastimaron e incluso estuvieron a punto de darse por vencidos.

Ninguna persona, al menos en el planeta tierra, está exenta de vivir momentos de dolor. La clave está en superarlos y no instalarse en el sufrimiento y convertirse así en una víctima de la vida.

Independientemente de la historia que hayas vivido, sobre todo de los momentos dolorosos que hayas experimentado, la vida te da la oportunidad de vivir tu vida de una forma diferente. Pero como a veces no escuchamos ese mensaje, entonces la vida se encarga de mandarnos un mensaje mucho más fuerte a través de situaciones que nos llevan a reflexionar qué pasó para que llegáramos a esa situación.

Los seres humanos funcionamos con ciclos, así es que te invito a aprovechar el cierre de año y el inicio del 2011 para decidir si tomas o dejas la oportunidad que te da la vida de vivir de una manera diferente

Micronutrimentos=Macroresultados.

Por: L.N. Ana Sofía Peralta Ponce N.C.

Cada día es más común escuchar que alguien cercano o por lo menos conocido de nosotros está pasando por una depresión, estoy incluye a niños, adolescentes y adultos y no solo a los adultos mayores o ancianos.

Cuando una persona está pasando por un proceso de tratamiento de la depresión, puede verse beneficiada por unos componentes de los alimentos llamados micronutrientes que al ingerirlos en la dieta pueden ser una herramienta importante para favorecer la pronta recuperación, ya que si nuestro cuerpo está bien alimentado, física y funcionalmente nos vamos a sentir mejor.

Para lograr este objetivo se recomienda lo siguiente:

- Consume alimentos con altos contenidos de zinc como mariscos, frutas y vegetales. Este además de ayudarte a mantener tus uñas y cabello sanos promueven el crecimiento y ayudan con la regeneración celular.

- El calcio no solo ayuda a mantener los huesos y dientes sanos, también disminuye la fatiga y nivela la excitabilidad. Lo encontramos en la leche y sus derivados principalmente.

- En el caso del hierro nos ayuda a evitar la anemia y lo síntomas que esta origina. El hierro se encuentra en vegetales verdes, pero el de mejor calidad está en los alimentos de origen animal.

- El magnesio es un moderador de la excitabilidad muscular y nerviosa, se encuentra en pescados y verduras frescas.

- En cuanto al triptófano y la fenilalanina actúan como neurotransmisores; la colina ayuda también en la transmisión de los impulsos nerviosos. Estos se encuentran en cereales, carne, frutas y verduras.

- Vitamina C nos ayuda a combatir el cansancio y a elevar nuestro sistema inmunológico. Este famoso antioxidante está en frutas cítricas y verduras de color amarillo o rojo.

- El complejo B nos ayuda a que nuestro sistema nervioso funcione perfectamente está presente en casi todos los alimentos.

Así que ahora tienes otra valiosa razón para cuidar tu alimentación e implementar hábitos sanos a tu vida como el ejercicio, el consumo de agua simple y sobre todo tener un tiempo dedicado completamente a ti!